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jueves, 14 de noviembre de 2013

La Cazadora

Siento el frió viento correr por mi rostro mientras alborota mis cabellos sobre el, respiro y huelo la humedad del aire en su  esencia mas absoluta,  luego de un tiempo esperando paciente, mirando las calles desde las alturas, observo pro fin algo interesante,  después de todo ya llevo tiempo en esto y casi no recuerdo de mis raicez de mis comienzos  como humana, vagos recuerdos quedan de ese entonces, reemplazando por frialdad y crueldad, adormecida de afectos y sentires, de piedad o lastima.


desciendo casi tocando  el suelo, la gente de seguro lo vería así pero en realidad no lo es floto ligera a centímetros de el que solo alguien con la capacidad de poder mirar mas allá de lo que su cerebro ordena por lógica podría captar con mayor detención, camino por un callejón obscuro mientras espero  por  aquel presente que el destino entregara esta noche.

de pronto lo percibo su suave aroma   llegar al mi olfato sensible,  lo saboreo suavemente mientras  imagino  como sera, mientras  flotando me  dirigió a este suave y dulce aroma,  el cual hace mucho no lograba sentir, un joven  esperando el bus  sentado en la parada ojea una revista sobre tecnología,  lo miro de reojo sentándome a su lado el ni si quiera nota mi presencia esta completamente  ido en lo suyo, le  siento  y disfruto mientras la  boca se me hace agua.


disculpa me podrás decir la hora, digo para llamar su atención, cual antojo quiero sentir cada instante y disfrutarlo  al máximo antes de acabar con el.

 las 23.00 responde mientras me da una sonrisa amigable para  luego volver a su revista pero esta ves siento su corazón latir mas rápidamente, creo que le e puesto nervioso  tal vez mi mirada profunda solo le asusto,  siento cada uno de sus latidos deseándole cada vez mas mio hacerlo parte del festín que por tanto tiempo espere, desde que comencé esta nueva vida han pasado 20 años  y es difícil  encontrar un aroma  tan especial como aquel.


luego lo miro y llevando mis manos con gran agilidad a su cuello,  y aprovechando la soledad de la parada entierro mis colmillos en su cuello tapando sus labios con mi otra  mano mientras disfruto del calor de su sangre que renueva mi vida vacía carente  de alma, que mantiene  el exterior intacto   sin envejecer,   mientras chupo su sangre le susurro:  solo entrégate y no dolerá mientras consumo su vida  en cada succionada de  sangre que es tragada por mi, el joven ya descompensado solo asiente asustado siento su temor, su miedo a morir, siento su corazón en mis colmillos mientras estos siguen bebiendo de el, pero por que desperdiciar aquella fuente de  alimento ademas escasa en estos días  su sangre definitivamente es especial, así que decido no matarlo cuando ya estaba a punto de  cruzar la barrera de dejarle vació o dejarle a medio llenar me detengo, con el desmayado en mis brazos lo cargo con cuidado  hacia mi medio de transporte, lo meto ahí y conduzco a casa, sera una buena adquisición pienso mientras limpio mis labios de algunas gotas de sangre que escaparon por la comisura de ellos......

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